Perros rescatistas, otra forma de especismo

¿Cual es la diferencia entre un cerdo utilizado para ser convertido en carne, un perro utilizado para rescates y un elefante utilizado para un espectáculo? Más allá de las diferencias evidentes (distintas especies utilizadas, distintas formas de explotación) la respuesta a esta pregunta es que no existe ninguna diferencia fundamental en los tres ejemplos, pues todos ellos, están siendo utilizados para beneficios humanos.

  • En el primer ejemplo (cerdos utilizados para ser convertidos en alimento), el estatus de propiedad que posee el animal nos permite hacer con el animal lo que queramos, en este caso, nos permite encerrarlo, torturarlo y finalmente asesinarlo para ser convertido en trozos de carne.
  • En el segundo ejemplo (perros utilizados como rescatistas), el estatus de propiedad que posee el animal, nos permite utilizarlo de la manera que queramos. En este caso, nos permite darle uso al animal para salvar vidas humanas, es decir, privilegiamos los intereses de nuestra especie, por sobre los intereses del animal en cuestión, incluso aunque a este último le cueste la vida.
  • En el tercer ejemplo (elefante utilizado como parte del espectáculo en un circo), el estatus de propiedad del animal nos permite utilizarlo como se nos venga en gana. En este caso, utilizar al elefante para ser parte de un show. Dominamos al animal hasta que este es convertido en parte fundamental de la performance que existen en estos lugares.

Ninguna es necesaria, ninguna es distinta moralmente de la otra y ninguna tiene ningún tipo de justificación. Como podemos darnos cuenta, todas tienen algo en común, son prácticas especistas. Podemos profundizar más sobre las distintas formas de explotación animal en la sección ‘Formas de explotación animal‘.

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En todos los ejemplos dados, la visión imperante es la misma. Valoramos a los animales como sujetos que existen con un único propósito; servirnos para un objetivo determinado. Para todos los casos, valoramos a los animales no-humanos de manera instrumental, es decir, los valoramos como objetos/recursos/herramientas que podemos utilizar dado un contexto o situación en específico. Jamás los valoramos como lo que realmente son; seres con intereses inalienables muy similares a los nuestros. Intereses que deben ser respetados. Estos intereses van -por ejemplo- desde extender al máximo nuestra existencia y libertad o también evitar a toda costa el dolor.

Antes de que un perro, sea convertido en un ‘perro de rescate‘ es necesario que este pase por un proceso de adiestramiento y entrenamiento. Se moldean las habilidades del animal para que estas se adapten a las necesidades para las cuales el perro está siendo entrenado, en este caso, el rescate. No muy distinto cuando -por ejemplo- se moldean las habilidades de ciertos primates, grandes felinos o elefantes para que estas se adapten a las necesidades de un circo, en este caso, el entretenimiento. Además, los ‘perros de rescate‘ no existen, así como tampoco existen los ‘animales de granja‘. Lo que existe es la esclavización de esas especies para ciertos fines, por ejemplo, no existen los ‘animales de laboratorio‘, lo que existe es la dominación del ser humano para que esos animales utilizados en experimentación cumplan esos roles impuestos por nosotros mismos. Para el caso de los ‘perros de rescate‘ es exactamente lo mismo. No debemos naturalizar la explotación animal.

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La reciente catástrofe en México ha logrado sacar nuevamente a discusión una forma de especismo, convenientemente, escondida bajo el concepto de  ‘heroísmo‘. Antes que todo, me daré el tiempo de aclarar que como veganos no nos oponemos al rescate de los individuos en cualquier tipo de problemas, como es el caso de una catástrofe natural. A lo que el veganismo se opone es a toda forma de utilización animal, y eso incluye a los perros utilizados para rescate, que es lo que estamos abordando en esta entrada en particular (para profundizar más en esto, recomiendo la entrada ‘¿Qué es y qué no es el veganismo?‘ de este mismo blog). Existen otros métodos para satisfacer las mismas necesidades, sin embargo, aunque estos métodos no existieran, aún así, no es correcto utilizar a alguien para beneficio propio. Tenemos la obligación moral de buscar soluciones a nuestros problemas que no involucren coacción hacia el resto de animales.

Debemos siempre recordar que el veganismo no se refiere al trato, sino que se opone a la utilización en sí misma. Es irrelevante para el veganismo si en este proceso de adiestramiento los ‘refuerzos‘ o ‘estímulos‘ que recibe el animal para que aprenda sean positivos, o que no haya un evidente maltrato en el, pues el veganismo se opone al uso del animal, no a la forma en cómo este se use. El veganismo se opone a la cosificación del animal y no a la forma en cómo esa cosificación se lleva a cabo. El concepto ‘maltrato‘ es subjetivo, pues algo que para mi constituye un maltrato para otros puede no serlo, y además, nos hace entender que el único problema en nuestra relación con el resto de animales es el ‘trato‘ y nada más. El verdadero problema es mucho más profundo que el trato que les damos, pues este es solo una consecuencia de creernos con derecho a regir sus vidas. Todo esto lo explico de manera más detallada en la entrada ‘Maltrato vs Explotación‘.

El especismo imperante en nuestra sociedad nos hace entender que cierto tipo de explotación animal constituye un ‘sacrificio‘ (alimentación) y en otros casos la explotación animal convierte a sus víctimas en ‘héroes‘ (perros utilizados para rescate). Sin embargo, ambos conceptos (sacrificio, héroe), los utilizamos como eufemismos para seguir ocultando la realidad de la utilización/explotación animal. La realidad es que no son héroes, son animales que fueron dominados por una especie para los beneficios de esta.

Como veganos, debemos entender que no existe ninguna forma de utilización animal que sea correcta, y a la vez, toda forma de utilización animal (independiente del trato que se le de), es explotación animal. Debemos también, oponernos a esta forma de utilización animal, al igual como nos oponemos a todo el resto, ya que, no existe diferencia alguna entre ellas. No es correcto ver a los animales como herramientas a nuestra disposición, debemos respetarlos como lo que son, es decir, respetarlos como ‘alguien’, y no como ‘algo’.

Finalmente, que ciertos medios cuestionen el actuar de grupos veganos y califiquen de ‘inoportuno mensaje‘ la difusión del veganismo, no hace más que evidenciar que no queremos dejar atrás nuestros privilegios de especie. Toda verdad resulta inoportuna, en tanto esa verdad cuestione nuestros privilegios conseguidos a través de la coacción hacia otros seres.

Victor Manuel

4 pensamientos en “Perros rescatistas, otra forma de especismo

  1. zeromishima

    Genial 🙂 Hola de nuevo.
    No tengo Fuckbook asi que no puedo comunicarme por el.
    Pero si por G+, y compartire por aqui tus publicaciones con tu permiso 🙂
    SALUDOS :))

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  2. Sopri

    Para hablar del tema se debería primero atender a la etología de las especies que mencionas y los mecanismos de adiestramiento. Estás comparando un animal salvaje con un perro. Al perro se le hace un adiestramiento en positivo aprovechando sus conductas innatas para estar cerca de las personas, lo cual no puede decirse del elefante al que torturan desde pequeño con métodos diferentes. El perro no puede sobrevivir en soledad pues está domesticado y siempre va a necesitar de las personas. En el caso de los animales salvajes es evidente que en condiciones favorables sí puede.

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    1. Víctor Manuel RC Autor de la entrada

      Hola Sopri.

      No se si leiste bien lo que yo expuse en la entrada, porque me argumentas precisamente con cosas que ya fueron escritas. Desde el veganismo es irrelevante si el trato que se le da a un animal es ‘positivo’, nosotros no hablamos del ‘trato’, hablamos de la utilización en si misma. El trato (ya sea bueno o malo) es una consecuencia de creernos con derecho a regir sus vidas. Nosotros no tenemos la legitimidad para utilizar a los animales (nos creemos con la legitimidad), y en términos morales, no existe diferencia entre los elefantes adiestrados para el zoológico, que los perros adiestrados para el rescate, pues en ambos casos (y muchos otros ejemplos) el fin es el mismo, que sean de utilidad para el ser humano. Por otro lado, exigir conocimiento en biología animal, para hablar de Derechos Animales, es tan absurdo como exigir conocimiento en biología humana para hablar de Derechos Humanos.

      Saludos!

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